viernes, 16 de septiembre de 2011

Sin ti.

Pensar que te tengo es inutil. Es engañarme. Ilusionarme. Soñar.
No te tengo no porque no lo haya deseado sino porque tu me deseas pero temes estar conmigo. Y aquí estamos: Divagando en un aire vacío. Sin sentido. Sin apariencias de final.

Pensar que te tengo es perder el tiempo.
Es construir un edificio sin primer piso,
Sembrar un arbol sin semillas,
Tener una cena sin noche, sin velas.

Pensar que te tengo es lamentablemente despreciable, como tu, quien huye de sí, de mí, de los dos. Quien huye de todo por miedo a intentar.

lunes, 6 de junio de 2011

Tu recuerdo


Te estuve buscando sobre las curvas de mi cuerpo, en mis labios, en mi sexo.

Busqué tus manos en el espacio que separa mis dedos, tu respiro sobre mi cuerpo, tu susurro en mis oídos.

Busqué tu lengua sobre mi piel y tus cabellos sobre mi cama; la melodía de tu voz de madrugada y tus ojos hablándome en secreto.

Intente encontrar tu aliento en el aire, tus piernas entrelazadas a las mías, pero no obtuve más que una cama fría, unos besos sin besos, un poema sin versos, un te amo sin ti.



jueves, 24 de febrero de 2011

Soledad


Extraño tus labios de miel y deseo

de alegrías y pasiones que terminan humedeciendo mis más profundos rincones

rincones que alguna vez han sido testigos de la calidez de tus besos

besos que han recorrido sudores, aromas y ardientes fluidos

regresa una vez más amor mío

mi cuerpo necesita el roce de tu respiro que recorre por mi espalda hasta perderse en un suspiro

abrázame fuerte y junta mi cuerpo con el tuyo

siente como me agito

como tiemblo

como me quedo sin aliento… 

estoy rebosando de lujuria y necesito que me hagas sentir amor mío una vez más que soy tuya…



lunes, 24 de enero de 2011

El lenguaje de tu piel


Me siento en el borde de la cama y observo su cuerpo tendido
ni tan esbelto ni tan perfecto,
ni si quiera tan suave.

Veo su boca callada como la noche
y me hace feliz no escuchar ninguna palabra.

Me emerge el recuerdo de lo que ocurrió la noche pasada
y una sonrisa me roba el silencio.

Le sigo mirando y me cuesta despertarlo.
Es que me encanta verlo en callado,
con sus labios sellados y sin reproches,
sin aquel discurso que me entristece.

Pensar que está ahí y no le tengo me atormenta
Pero es su cuerpo el que ha insistido en no marcharse
y el mío no resiste en quedarse
y me enternece ver sus ojos dormidos, sus ojos cerrados
y acallo mis pensamientos porque le amo en silencio y sin fin
y me deslizo sobre su cuerpo aun mojado
y dejo reposar mis pechos sobre su malva desnudez.










jueves, 20 de enero de 2011

Tan solo quisiera


A veces quisiera escribir tantas cosas. Llenar todas las hojas en blanco de una libreta, escribir la historia de mi vida, hablar de mis llantos, de mis encuentros furtivos con demonios y de dos ángeles que van  sentados en cada uno de mis oídos, de las locuras de mi abuela y las canas que le he sacado a mi madre. Me gustaría hablar de aquella vez que deseaba morder un algodón de dulce y patinar por las calles en bajada, rápido y sin miedo. De la vez que me dolió el corazón. De mis besos con aquel chico que me avergonzaba y de la decepción que me da un hombre del cual llevo su sangre. Quisiera escribir sobre lo puntiaguda que es mi nariz y lo largo que son mis dedos. De aquella noche que vi una estrella y desee ser feliz. Desearía escribir sobre los ojos de mis sobrinos, unos negros como la noche y otros azules como el mar. Pero lo que más anhelo es escribir sobre ti. Sobre tu piel mojada y tímida, tus besos azucarados y tus ojos de hiel. Escribiría sobre lo fino que son tus labios, lo pequeño de tus dientes, sobre tus entradas infinitas y tus dedos que se retuercen con el inicio de mis besos.